Respuesta rápida
Las gomas de silicona de las mamparas se pueden blanquear con una pasta de bicarbonato y vinagre blanco, aplicada 30 minutos y frotada con suavidad. Para manchas más difíciles, el agua oxigenada es eficaz. La prevención semanal evita que vuelvan a amarillear.
Las gomas de la mampara amarillean con el tiempo por la acumulación de jabón, champú y cal del agua, agravada por la humedad constante del baño. Recuperar el blanco original es posible en la mayoría de los casos sin sustituir la silicona.
Por qué se ponen amarillas las gomas
- Restos de jabón y gel: se adhieren a la textura porosa de la silicona.
- Cal del agua: especialmente notable en zonas de agua dura como Vigo.
- Humedad constante: favorece la aparición de hongos y moho.
- Envejecimiento natural: la silicona pierde elasticidad y color con los años.
Métodos caseros que funcionan
Bicarbonato y vinagre blanco
Mezcla tres cucharadas de bicarbonato con vinagre blanco hasta formar una pasta espesa. Aplícala sobre la goma, deja actuar 30 minutos y frota con un cepillo de dientes viejo en movimientos circulares. Aclara con agua tibia y seca con un paño de microfibra.
Limón y sal gruesa
Corta un limón por la mitad, espolvorea sal gruesa sobre la goma y frota con la parte cortada. Deja actuar 15 minutos y aclara abundantemente. Es un método suave, ideal para manchas recientes.
Agua oxigenada para manchas difíciles
Para amarilleos persistentes, aplica agua oxigenada (volumen 10) directamente sobre la goma, deja actuar una hora, frota con suavidad y aclara bien.
Cómo evitar que vuelvan a amarillear
- Ventila el baño 10-15 minutos después de cada ducha.
- Seca la goma con un paño o escobilla de goma tras usar la ducha.
- Limpieza semanal con productos neutros.
- Evita productos muy agresivos que degraden la silicona.
Cuándo conviene cambiar la goma en lugar de limpiarla
Si tras varios intentos la goma sigue amarillenta, tiene hongos profundos, grietas, ha perdido elasticidad o presenta malos olores persistentes, lo más práctico es sustituirla. Es una pieza económica y un instalador la cambia en pocos minutos con silicona sanitaria antihongos.
Errores que debes evitar
- Usar lejía pura sin diluir: reseca y daña la silicona.
- Frotar con estropajos abrasivos: raya y debilita la goma.
- Dejar productos químicos actuando demasiado tiempo.
- No aclarar bien después de limpiar.
- No ventilar el baño con regularidad.
